Cumple tus propósitos de año nuevo!

La mayoría de nuestros padres desde pequeños nos han enseñado que al inicio de un nuevo año, debemos tener claras algunas metas y propósitos, pero lo que muchas veces no nos enseñan es como llevarlos a cabo y vamos perdiendo el interés hasta que llega el fin de año y haciendo recuento de lo que hicimos o dejamos de hacer no hay los suficientes propósitos realizados con éxito, a que se debe esto? Te lo has preguntado?

ESTAS SON ALGUNAS DE LAS CAUSAS...

-CREAR METAS VAGAS: Y con esto no necesariamente nos referimos a crear metas de gente floja o perezosa, sino que son metas en las que no está claro qué es lo que realmente quieres. A veces la gente dice: “Quiero perder peso” pero no saben exactamente cuánto peso desean perder, cómo van a lograrlo y de qué manera van a ajustar su vida para que esto sea posible.

-NO TENER UN PROPÓSITO GRANDE: Muchas personas se plantean metas sin alma. Es decir, cosas que quieren lograr porque si. ¿Quieres un auto nuevo? ¿Cuál es el propósito de tenerlo? ¿Quizás aumentar tu productividad para así poder ayudar a más gente? ¿O de pronto te interesa llegar más rápido a tus destinos para efectivamente cumplir con tus tareas diarias y poder dedicar más tiempo a tus hijos? Cualquiera que sea tu meta, asegúrate de que esté atada a un gran propósito de vida.

-PROCRASTINAR: Si no conoces el término, se refiere a postergar, a dejar todo para después. Esta es la principal razón por la cual la gente no logra prácticamente nada en su vida, a pesar de creer que están todo el tiempo ocupados y que no les queda ni un minuto para nada. Es importante manejar la motivación y lograr que tus actividades sean amenas para que no las dejes para después. Y en el peor de los casos, un cambio radical de ocupación es la solución más óptima.

-NO ASUMIR LA RESPONSABILIDAD: Las cosas pueden salir mal, es parte de la naturaleza de la vida. Cuando no logras una meta (por ejemplo financiera), ¿Normalmente a quién culpas? La mayoría de la gente culpa a sus jefes, a sus compañeros, a sus gobiernos, a su país, a su sociedad… Pero nunca a sí mismos. Curioso, ¿Cierto? Pues es importante dejar de culpar a los demás y saber que sólo nosotros mismos tenemos la responsabilidad sobre nuestros actos.

-ESCUCHAR A PERSONAS NEGATIVAS: Cuando quieras lograr tus metas, especialmente aquellas que requieran esfuerzo y cambios trascendentales en tu vida, asegúrate de no estar cerca de gente negativa. La mayoría de las personas que no ha logrado nada en su vida tratará de detenerte y de decirte que no es posible lo que quieres. ¿Por qué? Porque ellos no se sienten dignos de que tú logres algo y que les demuestres que sí es posible, por lo tanto intentarán rebajarte a su nivel. No importa quienes sean, si te dicen que no puedes, ¡HUYE!

EMPEZAR MUCHOS PROYECTOS AL MISMO TIEMPO: Esto no sólo está demostrado que es imposible a nivel cerebral, sino que además está comprobado que disminuye la productividad al máximo dejándote exhausto y sin que logres realmente nada. Enfócate en una cosa a la vez y verás la diferencia.

-RODEARSE DE GENTE QUE NO LOGRA SUS METAS: Si te rodeas de patinadores y te compras unos patines y vas con ellos a la pista a intentar aprender a patinar constantemente, ¿Qué crees que pasará en unos meses? Pues lo más probable, es que aprendas a patinar como ellos. De igual manera ocurre con lo malo y negativo de la vida. Si te rodeas de gente que no logra sus metas, tú adquirirás la habilidad que ellos tienen. Es por esto que las águilas no se rodean de gallinas.

Así que ahí lo tienes. En realidad son cosas sencillas pero te animamos a que tomes acción y poder ver resultados. ¿Te animas?

Felíz Año Nuevo!