Diferencia entre el drenaje linfático y el masaje reductor

Sigues confundida cada que asistes a tu sesión al spa o bien oyes hablar de el drenaje

linfático y el masaje reductor anticelulítico.

A continuación, explicaremos muy brevemente cómo funcionan las dos técnicas y su

principal diferencia.

¿Cómo funciona el drenaje linfático?

Para realizar el drenaje linfático, el terapeuta realiza movimientos muy suaves y

superficiales con la punta de los dedos y las manos y esta técnica llega a ser relajante

para el usuario.

El objetivo principal del drenaje linfático es estimular el sistema linfático para aumentar la

eliminación de líquidos que se acumulan a veces entre las células.

¿Cómo funciona el masaje reductor?

A diferencia del drenaje, el masaje reductor trabaja con movimientos intensos, repetitivos

y rápidos sobre la piel de la persona, utilizando la presión de los movimientos de

amasamiento y de deslizamiento.

Los beneficios del masaje reductor son el modelado del cuerpo, una mejora de la

circulación de la sangre y pérdida de volumen en general.

Sin embargo, para obtener mejores resultados, es siempre recomendable que el cliente

lleve una dieta equilibrada, practique ejercicio físico de forma regular y que beba mucha

agua.

En general, se recomienda el masaje reductor para aquellos que quieran modelar las

curvas de su cuerpo, trabajar las “cartucheras”, el abdomen, los glúteos, etc.

Principal diferencia entre el drenaje linfático y el masaje reductor.

Por tanto, la gran diferencia entre el drenaje linfático y el masaje reductor anticelulítico se

encuentra en los movimientos. Mientras que en el drenaje linfático utilizamos maniobras

suaves y relajantes, en un masaje reductor utilizamos maniobras mucho más intensas y

repetitivas que, en algunos casos puede provocar algo de incomodidad en el cliente que

lo recibe.